Para la transformacion personal y la expansion de la conciencia

Fue muy bueno poder ver esas pizarras en Buenos Aires...

Rudolf Steiner (1861-1925) es uno de los faros más centelleantes en el sitio donde el pensamiento se acerca a la mística y el esoterismo. En la ciudad de Weimar, trabajó en los Archivos Goethe. Allí, realizó la edición de los trabajos científicos del creador de una de las versiones más célebres delFausto. Poco después, con su tesis Verdad y Ciencia, obtuvo el doctorado de filosofía en la Universidad de Rostock. Y en su posterior obra La Filosofía de la verdad, manifestó su preocupación por un pensamiento que perciba el nervio de mundos invisibles y espirituales. Steiner estimó que la imagen, el color, un arte visual, son una forma esencial de expresión del pensar y de hondas vetas de la intuición. Su ponderación trascendente del color provenía de una reflexión sobre la Teoría del color de Goethe. Y las imágenes coloridas son el modo como Steiner plasmó parte de sus dotes como pedagogo y hechizante conferencista. En multitud de conferencias, recurrió a tizas de variados colores y a la pizarra negra para expresar de una manera sensitiva y visual el ritmo metafísico de su pensar.   

   En la ciudad de Buenos Aires, se realizó una exposición de algunas de las 1100 "pizarras mágicas" que emanaron del arte pedagógico de Steiner. Más allá de sus especiales pizarras, Steiner alumbró su tiempo mediante la creación de la Antroposofía, una ciencia espiritual que aún hoy es muy influyente a través de las escuelas Waldorf, creadas por Steiner originalmente para educar a los hijos de los trabajadores mediante un especial criterio de enseñanza. Un método educativo que es como un plateado anillo donde circularmente se unen la imaginación, el pensar y la percepción de aquello que se burla de los ojos. 

 Articulo completo de Walter Kugler en:

http://www.temakel.com/osolarsteiner.htm